martes, 12 de enero de 2010

La Dictadura de las Petroleras

En un mundo donde tenemos tecnología para mandar hombres al espacio, construir nanorobots, experimentar con ingeniería genética, etc... parece que nadie se sorprende de que aún estemos usando la combustión del petróleo como fuente principal de energía para nuestros medios de transporte, cosa difícil de comprender cuando a principios del siglo XX se sentaban los fundamentos para utilizar la energía de los enlaces atómicos.

A algunos esto nos parece un anacronismo más que sospechoso, más aún teniendo en cuenta que los inventores que han aportado soluciones a este problema no han sido pocos.


30 años de investigaciones le permitieron a Stanley Allen Meyer crear un dispositivo en el interior de un motor de combustión que producía hidrógeno y oxígeno de agua, usando electricidad, bajo los principios de la llamada electrólisis del agua.

Hizo varias patentes y trabajó para la NASA. Fue elegido inventor del año en 1993.

Sin ser científico su proyecto interesó hasta al Pentágono. Creó un pequeño vehículo que funcionó a agua y recorrió 100 millas con un solo galón. Patentó su invento y se lo consideró el segundo mejor inventor del siglo, detrás de Edison. estaba listo para la producción masiva para destinarlo al pueblo y terminar con el imperio petrolero.

Después de decir muchas veces que fue amenazado y negarse a vender su invento a corporaciones, el 21 de marzo de 1998 mientras comía con su familia se levantó al grito de "me han envenenado". Corrió hacia su coche pero cayó muerto antes. Los médicos dijeron que había sido un aneurisma...



Por otro lado el español Arturo Estévez Varela en los años 70 y ante la primera crisis del petróleo también diseñó un motor que funcionaba con agua.

Pese a las numerosas pruebas que realizó por toda España ante auditorios repletos de personas Estévez no logró vencer los recelos de los científicos y técnicos. Pocos de los entendidos en la materia admitían que un motor que utilizaba agua, a la que se añadía un producto nunca revelado (se sospecha que era boro, pues este separa el hidrógeno del oxígeno del agua mediante una reacción química), pudiera servir de combustible y ser capaz de producir la energía suficiente para poner en movimiento un vehículo.

Pero lo cierto es que el motor se ponía en marcha en cuantas exhibiciones realizó para demostrar la viabilidad del invento. Su creador, nacido en Valle de la Serena en 1914, alcanzó la notoriedad y se hizo popular entre la gente llana. De hecho llegó a ceder la patente al Estado Español delante de todos los medios de comunicación para que, como el decía, se beneficiaran todos los españoles. La mayoría pensaba que el motor de agua era técnicamente viable, pero en aquel entonces "El Caudillo" decidió zanjar el asunto a la vista del informe que encargó realizar a la Escuela de Ingenieros sobre el susodicho invento.



Paradójicamente la reacción en la que se basaba este motor está siendo investigada actualmente en The Weizmann Institute of Science de Israel, dentro de un proyecto de transporte y almacenamiento de energía solar. Esta institución está desarrollando la interacción agua-boro, de la que se traduce finalmente que hay una consecuencia directa “reacción-movimiento” final.

A buen entendedor...

Estos son sólo dos ejemplos de inventores que intentaron ofrecer una alternativa al petróleo por cuyos proyectos se decidió no apostar.
Tanto en el ámbito de la energía como en otros muchos, investigadores con ideas revolucionarias han sido silenciados, sobornados, amenazados o eliminados a lo largo de estos años.

Parece que el problema de la contaminación y la energía no tiene que ver con la escasez de recursos o la falta de tecnología. Más bien tiene que ver con el interés de unos pocos actuando como una mafia por mantener a muchos en un estado de dependencia ficticia y permanente, justificada a cualquier precio, sea este la vida o cualquier otro.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Está claro que mientras haya petroleo seguiremos igual y que cuando este se termine, no necesariamente pasaremos del petroleo a algún invento revolucionario de estos que está bien claro que ya existen desde hace tiempo..

Supongo que cuando se termine entonces los magnates del petroleo diran, vamos a ver, a que mango nos conviene mas agarrarnos.. y todos detrás como ovejas..

Un abrazo en el pie. John.

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